Un robo en el trastero comunitario, en el garaje o en el portal del edificio plantea siempre la misma pregunta: ¿quién paga los daños, el seguro de la comunidad o el seguro multirriesgo del propietario afectado?
La respuesta depende de tres factores clave: la titularidad del espacio, la cobertura contratada y el origen del siniestro. Entender cómo se solapan ambos seguros es esencial para no perder indemnización ni cobertura.
En este artículo analizamos cómo actúan las aseguradoras ante robos en zonas comunes, cuándo responde cada póliza y qué cláusulas conviene revisar para evitar conflictos entre vecinos y aseguradoras.
Cuando la agencia gestiona cuentas corporativas, los límites entre un fallo humano y una negligencia profesional se vuelven difusos.
¿Responde el empleado que publicó o la agencia que supervisa? ¿Puede el seguro de RC profesional cubrir el daño?

¿Cuándo se considera “zona común” a efectos del seguro?
El artículo 396 del Código Civil define las zonas comunes como aquellas que sirven al uso y disfrute de todos los propietarios: portal, escaleras, garaje, trasteros, jardines o azoteas.
El seguro de la comunidad cubre daños y robos en esos espacios, pero solo en elementos comunes, no en objetos privados de cada vecino.
Por ejemplo:
- Si fuerzan la puerta del portal o dañan la cerradura del garaje, lo habitual es que responda el seguro comunitario.
- Pero si roban una bicicleta guardada en un trastero o en una plaza de garaje, la cobertura dependerá del seguro particular del propietario (si incluye robo fuera de la vivienda).
El conflicto surge cuando un robo afecta simultáneamente a bienes comunes y privados. En esos casos, ambas aseguradoras suelen analizar el siniestro para determinar quién asume qué parte.
¿Qué cubre el seguro de la comunidad en caso de robo?
La mayoría de pólizas de comunidades incluyen una cobertura básica de robo y expoliación, aunque su alcance varía según la aseguradora.
Suelen cubrir:
- Daños materiales por forzamiento o intento de robo, como puertas, cerraduras o sistemas de acceso.
- Sustracción de bienes comunes, por ejemplo, maquinaria del ascensor o equipos eléctricos.
- Responsabilidad civil comunitaria, si un tercero sufre daños como consecuencia del robo (por ejemplo, un vecino lesionado por una puerta forzada).
Sin embargo, las pólizas de comunidad no cubren objetos personales de los propietarios, incluso si estaban dentro de espacios comunes. Es decir, la bicicleta, el coche o las herramientas guardadas en un trastero son responsabilidad del seguro individual del dueño.
¿Qué cubre el seguro multirriesgo del propietario?
El seguro multirriesgo del hogar puede ampliar la protección fuera de la vivienda. Algunas pólizas incluyen la cobertura de robo en dependencias anexas (trastero, garaje o terraza), siempre que el robo se haya producido con fuerza o violencia.
No obstante, hay limitaciones:
- Las indemnizaciones suelen tener un límite económico específico (por ejemplo, hasta 1.500 € por robo en trastero).
- Algunas pólizas exigen medidas de seguridad mínimas, como cerraduras homologadas o acceso restringido.
- Si el robo se produce en una zona común sin elementos privativos (como un garaje abierto), la aseguradora puede alegar que no es un espacio asegurado.
Por ello, antes de reclamar conviene revisar la definición de “dependencias anexas” en el contrato. En muchos casos, el trastero o garaje compartido no se considera extensión de la vivienda a efectos de cobertura.
Doble cobertura o conflicto entre aseguradoras
Cuando el robo afecta simultáneamente a elementos comunes y bienes privados, ambas pólizas pueden entrar en juego.
Lo habitual es que la compañía comunitaria cubra los daños estructurales (puertas, cerraduras, muros) y la póliza individual los objetos sustraídos.
Sin embargo, hay casos en que ambas aseguradoras se disputan la responsabilidad (no queda claro si el acceso forzado fue en zona común o privada, el trastero está dentro del perímetro comunitario, pero con uso exclusivo del propietario, etc).
Cuando esto ocurre, el vecino afectado puede quedar en medio de un conflicto entre aseguradoras, retrasando la indemnización. La clave para evitarlo está en la coordinación entre comunidad y propietarios: revisar coberturas, comunicar siniestros de forma conjunta y mantener documentación del seguro comunitario actualizada.
Preguntas frecuentes sobre robos en zonas comunes (FAQs)
¿El seguro de la comunidad cubre robos en buzones o portales?
Sí, si hay daño por forzamiento. No se indemniza el contenido sustraído (como correspondencia), pero sí la reparación de los buzones o cerraduras.
¿Qué pasa si el robo ocurre por negligencia de la comunidad (por ejemplo, puerta sin cierre)?
La aseguradora puede asumir el daño, pero luego repetir contra la comunidad si demuestra falta de mantenimiento o incumplimiento de medidas de seguridad básicas.
¿Cómo debo reclamar si soy el afectado?
Debes comunicar el siniestro a ambas aseguradoras —la tuya y la de la comunidad— aportando denuncia policial, fotos y facturas. Cada una evaluará su parte de responsabilidad.
¿Qué límites económicos suelen aplicarse en los trasteros?
Depende del contrato, pero lo habitual son límites entre 600 € y 2.000 € por robo. Las aseguradoras requieren acreditar propiedad y valor con facturas o fotografías.
Conclusión
En los robos dentro de zonas comunes, la cobertura dependerá de dónde ocurrió el siniestro y qué se sustrajo.
El seguro de la comunidad protege los elementos comunes del edificio; el multirriesgo particular, los bienes privados. Entre ambos existe un terreno intermedio —trasteros, garajes o portales— donde solo una lectura detallada de la póliza resuelve quién debe pagar.
Actuar con rapidez, comunicar a ambas aseguradoras y conservar la documentación del seguro comunitario actualizado es la mejor forma de garantizar que el daño no se convierta en un conflicto legal.
En Acodrid, ayudamos a comunidades de propietarios y particulares a interpretar sus pólizas y coordinar coberturas multirriesgo, evitando vacíos y solapamientos que puedan dejarte sin protección ante un siniestro.
